Carl Sagan incansable propagador de los logros de Galileo, así como detractor de la santidad de la Iglesia.
Es una gran desgracia que hoy una mayoría de católicos piense que la Iglesia se equivocó al condenar a Galileo. Apresurémonos a aclarar que la Iglesia no se equivocó, por el contrario un intenso movimiento de propagadores de la mentira han estado manipulando la historia de este caso.
Los que piensan en la ‘equivocación’ se han dejado engañar por los enemigos de Cristo, los cuales trabajan incansablemente por derruir la Iglesia minando sus dogmas para sustituirlos por sucedáneos. Realmente el Santo Oficio tuvo la necesidad de condenar a Galileo por herejía y por enseñar doctrinas erróneas. Y la condena fue justa y absolutamente coherente con su misión de guardar la integridad de la Fe Católica.
Los que piensan en la ‘equivocación’ se han dejado engañar por los enemigos de Cristo, los cuales trabajan incansablemente por derruir la Iglesia minando sus dogmas para sustituirlos por sucedáneos. Realmente el Santo Oficio tuvo la necesidad de condenar a Galileo por herejía y por enseñar doctrinas erróneas. Y la condena fue justa y absolutamente coherente con su misión de guardar la integridad de la Fe Católica.
