El término ‘Creacionismo’ se utiliza hoy en sentido peyorativo, con una intención de presentar la inferioridad de la visión cristiana anticientífica que se opone a la visión científica de la evolución darwinista. Este sentido ateo del Creacionismo está equivocado, por no decir que es insidioso, y ahora nos vemos obligados a emplear muchos esfuerzos y tiempo en aclararlo.
