martes, 1 de mayo de 2012

Sobre la longevidad humana


Una de los aspectos más sorprendentes que aparece descrito en la Biblia es la longevidad extrema de los antiguos patriarcas, justo antes y después del diluvio. Así por ejemplo, Adán vivió 930 años, Matusalén –que tiene el record de longevidad conocida- vivió 968 años, y la vida de Noé duró 950 años. Muchas personas ignorantes creen que estos personajes son figuras míticas o legendarias, producto de la fantasía humana, y que por tanto no habría que dar crédito a esos supuestos datos históricos y edades que aparecen en el Génesis y en otras Crónicas históricas. Aquí vamos a mostrar que esas grandes cifras corresponden a la duración real de sus vidas.